Estamos en la era de la información, una etapa de la historia donde niños, jóvenes y adultos tienen acceso a una gran cantidad de información, de manera instantánea, sin importar en que parte del mundo te encuentres o sea la información. gracias a las TICs, ha estos dispositivos electrónicos, es decir, computadoras, tabletas, smartphones, y cualquier otro dispositivo que tenga acceso a la Internet. Estas son parte intrínseca de la sociedad misma, los niños nacen y se crían utilizando estos aparatos, es tanto así, que aquel que no sepa utilizarlos es un analfabeto, que por ende, queda como excluido social.
Por lo antes expuesto, el papel del docente cambia drásticamente, de modo tal, ya no es la persona que contiene los conocimientos, sino que pasa a ser un animador del proceso de aprendizaje, un guía, un colaborador que incentiva a sus alumnos a aprender a aprender, hasta tal punto que los papeles del alumno y el maestro son intercambiables, donde el maestro no es el que posee la verdad, sino que aboga por la reflexión, por un aprendizaje problematizador, contextualizado, y buscador de soluciones.
Pero, en la actualidad hay maestros que no se han adaptado a los tiempos, y se han quedado rezagados con respecto al uso de la tecnología, y se sienten con miedo ante estos jóvenes, que la usan como parte de su día a día, llegando al extremo de prohibirselas en las escuelas. No siendo esta la solución, hago un llamado a los maestros a que pierdan el miedo, a que aprendan y aprovechen el uso adecuado de las tecnologías, tanto en su vida diaria, como en la docencia, porque estos dispositivos han venido para mejorar los entornos educativos (si se aplican de manera correcta), para cambiar en todos los aspectos la forma como aprenden los educandos y es una necesidad el que estos recursos y medios sean utilizados en nuestras escuelas, ya que el mal se ha aprovechado de la falta de orientación que tienen nuestros jóvenes, y del desconocimiento de lo productivos que pueden ser estas tecnologías.
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